El ciudadano no tiene la culpa
"Pero el ciudadano no tiene la culpa, señores
políticos, banqueros y estafadores. Los grandes responsables de la gran crisis
son ustedes"
Se está machacando a la gente para hacerla sentir
culpable. Así será más fácil imponerle sacrificios, duros y largos. Si se la
llega a convencer de que es culpable, quizás no solo llegue a pasar estrechases
resignada, sino incluso contenta, para el bien de la colectividad. Con su
sentido de la culpabilidad interiorizado, fácilmente se auto inculpará. Incluso
puede que llegue a pedir perdón en alguna procesión de Semana Santa. "¡Asumo,
Señor, esta cruz, por mis pecados!" .
Pero el ciudadano no tiene la
culpa, señores políticos, banqueros y estafadores. Los grandes responsables de
la gran crisis son ustedes. Los que han dirigido el gran cotarro del país, los
que han manejado los dineros grandes y los que se han embolsillado con grandes
obras públicas despilfarradoras o con comisiones putrefactas, no son los
ciudadanos normales y corrientes.
Ustedes han llevado la batuta del
enorme desconcierto, han urdido los tejemanejes económicos y financieros, o han
llenado a rebosar los paraísos fiscales, de allá y de acá. No intenten derivar
responsabilidades. Los primeros que deben purgar sus errores o sus culpas, son
ustedes. No insistan en 'cargar el muerto' a la ciudadanía. No intenten que la
gente se vuelva rematadamente masoquista, cosa que casi ya están consiguiendo, a
la vista de la enorme resignación y la gran disposición a ofrecerse en el altar
del sacrificio a estos falsos dioses.
Claro que el inmenso 'lío', que
dice aquél, ya está armado. y bien armado. Y hay que salir de el. Pero, ¡oigan!,
que los ciudadanos, imitándoles un poquito a ustedes, se compraran un coche
mejor, se hipotecaran más de lo debido, fueran más a los restaurantes, viajaran
alguna vez a las islas más exóticas o compraran joyas para lucir el escote de la
parienta o la querida, o cobraran en negro o se 'olvidaran' de declarar algo en
la Renta o el Patrimonio, no siempre es pecado mortal. Lo suyo, sí, señores
políticos tal vez incompetentes o corruptos, banqueros que hayan colocado 'gato
por liebre' o chupado la sangre a los clientes, estafadores de cuello blanco o
menos blanco asesorados, seguramente, por profesionales de las artimañas
sucias. Ustedes sí, están en pacado mortal.
Hay que salir, naturalmente,
de la crisis profunda que nos asfixia, seguramente con el sacrificio de todos,
pero no todos con el mismo sacrificio. Pónganse -los grandes responsables- de
rodillas ante el confesionario de las grandes culpas, y después súbanse, los
primeros, a los altares de los sacrificios cruentos para redimir a la humanidad.