Son varios los colectivos andaluces que se están
viendo sorprendidos por las decisiones que está tomando el Ejecutivo de Pepe
Griñán en estos últimos días de gobierno. El reparto de las sedes de las
Cámaras Agrarias entre la Coag, Uaga y la UPA (las tres afines al PSOE o a
Izquierda Unida) ha dejado a la principal asociación de agricultores en
Andalucía, Asaja, que preside en Andalucía Ricardo Serra, con la migajas
cuando le debería haber correspondido la parte del león de las mismas ya que
agrupan al sesenta por ciento del colectivo agrario. El asunto ha sido recurrido
y deberán de ser los tribunales los que pongan algo de orden en esta dádiva que
Griñán ha concedido gratuitamente a sus amigos. Pero no para ahí la cosa. El
Ejecutivo andaluz acaba de hacer un reparto millonario entre los dos
sindicatos, CC.OO. y UGT, y ha dado a la Coag setecientos mil euros de
subvención. Hay quien afirma que, en previsión de que puedan perder las
elecciones el próximo 25 de marzo, el PSOE está repartiendo ayudas públicas a diestro
y siniestro (más a siniestro que a diestro) entre sus amigos antes de que se
les cierre definitivamente el grifo.