Era realmente curioso observar la entrada de los
delegados del XXXVIII Congreso Federal del PSOE en el hotel Renacimiento.
Mientras los medios de comunicación esperaban a las "estrellas" del cónclave,
ya saben, Alfredo Pérez Rubalcaba, Carmen Chacón, José Antonio Griñán, Manuel
Chaves e incluso Alfonso Guerra, muchos de los antiguos dinosaurios socialistas
deambulaban en solitario por los alrededores sin que nadie les echara cuentas.
Allí estaban Txiqui Benegas, ex consejeros de la Junta como Manuel
Pezzi, Amparo Rubiales o Paco Vallejo, alcaldes consagrados como Quico Toscano,
parlamentarios insignes como Pepe Caballos o adalides del guerrismo sevillano
como Paco Moreno quien volvió a ejercer de anfitrión y guía de su amo, Alfonso
Guerra. Alguien, al verlos tan desamparados, les definió con una sola palabra:
"ya no pintan nada, son los dinosaurios socialistas en vías de
extinción" aunque también había algo de mala uva al tildar a Txiqui
Benegas de un "peso pesado" del socialismo hispano.