Tal y como estaba previsto, Jaén ha sido la única provincia andaluza capaz de plantarle cara a Pepe Griñán y su renovación del PSOE andaluz. El virrey Gaspar Zarrías ha sabido mover sus hilos para mantener su feudo inexpugnable al ataque de los renovadores y se convierte en esa piedra en el zapato que el secretario general y presidente de la Junta tendrá que soportar varios años. Y Jaén no deja de tener importancia en el conjunto del PSOE andaluz al ser la segunda provincia de la comunidad con mayor número de militantes, tras Sevilla. Es muy posible que Griñán tenga que verse obligado a ceder y pactar con su enemigo Gaspar unas condiciones favorables que eviten que el Santo Reino se convierta en un alcázar desde donde se promueva la reconquista del poder en Andalucía. La conmemoración del CCM aniversario de la batalla de las Navas de Tolosa, clave en la reconquista de España, sigue presente en la historia y a muchos se le ha recordado estos días que Gaspar puede ser el Sancho VIII redivivo del PSOE andaluz.